Es una antigua disciplina que involucra el cuerpo,
la mente, y el movimiento para crear un equilibrio calmo y natural
de la energía que puede ser empleada en el trabajo, la recreación,
o la auto defensa.
Los ejercicios de Qigong tienen la reputación de ayudar en el
tratamiento de muchas enfermedades: problemas cardíacos, hipertensión,
desórdenes digestivos, asma, etc.
Para quienes buscan ejercitar el cuerpo, el Qigong relaja las
articulaciones e incrementa la flexibilidad, al tiempo que fortalece
los tendones y músculos.
Se reconoce que el Qigong mejora la función de los órganos
internos, retrasa el envejecimiento, y prolonga la vida.
Qi es la energía intrínseca en el cuerpo ,que lo recorre en
su totalidad por los llamados “meridianos”, las líneas donde
se localizan los puntos de acupuntura.
En esos puntos, por medio del masaje,
la moxibustión o la acupuntura, se tratan muchas enfermedades.
El propósito es recuperar el flujo de Qi hacia su funcionamiento
natural y saludable
Los ejercicios de Qigong intentan lograr ese mismo objetivo, a
través del empleo de la mente, la respiración y el movimiento.
Hay muchísimos ejercicios de Qigong, según las diferentes
escuelas a lo largo de su historia. En Heng Xin, entre otros,
enseñamos las “Ocho piezas de seda” (Baduanjin) y el Liangong,
dos series de Qigong muy simples y eficaces.